PREMIOS RAFAEL MANZANO 2019 DE NUEVA ARQUITECTURA TRADICIONAL

Un año más, KALAM participa en la entrega de los Premios Internacionales Rafael Manzano de Nueva Arquitectura Tradicional que han tenido lugar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid.

Desde 2012, este premio se otorga anualmente con la intención de propagar y reconocer la relevancia de la arquitectura tradicional  aplicada tanto en obras de rehabilitación y restauración como en construcciones de nueva planta. Desde 2017 y con el apoyo de la Fundaçao Serra Henriques y la Ordem dos Arquitectos, y con el Alto Patrocinio de su Excelencia el Presidente de la República de Portugal, se entrega además de en España en el país vecino.

En esta edición, los arquitectos portugueses Antonio María Braga y Alberto Castro Nunes, han sido los premiados. El jurado ha destacado además de su obra, su compromiso con el  empleo de las técnicas y materiales tradicionales de construcción con el propósito de respetar la condición propia del lugar.

Entre sus obras destacan: los Juzgados de Vila Nova de Foz Cõa, el Archivo Nacional de Imagen en Movimiento, el Museo Arqueológico de Odrinhas (Sintra), la Escuela de Artes y Oficios de Odrinhas, la sede de la Cinemateca Portuguesa en Lisboa, y la Biblioteca Pública de Portel. Estas se caracterizan por emplear materiales naturales y elementos constructivos clásicos para proveer de firmeza, funcionalidad y equilibrio a sus obras.

El premio es promovido y organizado por INTBAU (International Network for Traditional Building, Architecture and Urbanism), con el apoyo de The Richard H. Driehaus Charitable Lead Trust y de KALAM a través de su Fundación EKABA. Además de la colaboración de las instituciones lusas, también respaldan el premio Europa Nostra y la propia Real Academia de San Fernando, sede en la que se realiza la entrega del galardón.

Además, este año se ha entregado por primera vez la Medalla Richard H. Driehaus a la Preservación del Patrimonio, siendo reconocida la labor a lo largo del tiempo de Antonio Almagro y Antonio Jiménez por su trabajo en Albarracín. Antonio Almagro comenzó a trabajar en la recuperación de Albarracín en 1971, a través de un proceso meditado, sostenible y respetuoso con el tejido urbano, sus edificaciones y las técnicas tradicionales empleadas en el lugar. En 1996 se crea la Fundación Albarracín dirigida desde el primer momento por Antonio Jiménez, que recogiendo los frutos de dos escuelas taller apuesta por la formación activa y práctica de alumnos que colaboran en la propia conservación de esta población. Ambos han contribuido notablemente a la recuperación no solo material de este conjunto histórico sino también económica y social, destacando como se ha mantenido su demografía, algo lamentablemente infrecuente en una España interior muy amenazada por la despoblación.

Complementariamente, los días 17 y 18 de octubre, se celebró un ciclo de conferencias bajo el título Nueva Arquitectura Vernácula, en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid. Este Seminario Internacional fue dividido en cuatro sesiones alrededor de este tipo de arquitectura, su lugar en el mundo contemporáneo y los oficios tradicionales de la construcción, contando con la participación de voces relevantes en esta materia.

Información sobre el Premio Rafael Manzano



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